Soluciones en madera para la construcción

Estabilidad ante el fuego: las estructuras de madera maciza y madera laminada son las más resistentes al fuego y las únicas con comportamiento previsible en caso de incendio. No colapsan y su destrucción es progresiva, a una velocidad conocida. Es posible determinar, mediante cálculo, la estabilidad de una estructura de madera laminada encolada en la eventualidad de un incendio y mejorar aún más su comportamiento con algunos detalles de diseño. Las experiencias realizadas en laboratorio y las observaciones efectuadas en siniestros han demostrado que la pérdida de sección en estas vigas es del orden de 0,7 mm/min., sin deformaciones importantes durante los primeros 30 o 60 minutos. La madera, mala conductora del calor, tarda mucho más en calentarse y, a su vez, al deshidratarse, aumenta su resistencia a la compresión y a la flexión. El carbón que se forma en su capa exterior al arder impide el paso del oxígeno al interior de la pieza de madera frenando con ello la combustión. En este punto, las propiedades del núcleo de la pieza permanecen intactas, asegurando parcialmente la estabilidad de la estructura, todo lo contrario de lo que ocurre con el hierro, el aluminio y el concreto armado, que transmiten fácilmente el calor produciéndose alteraciones y deformaciones que arruinan rápidamente las estructuras provocando su colapso.